- Entonces, ¿usted no lo llamaría "fantasía"?
- No doctor, yo más bien diría que es un acertijo terrorífico, un castigo místico y alucinógeno, un ...
- Bueno, bueno, explíqueme otra vez qué ve o siente cuando decide irse a dormir.
- La cama siempre está humeda y el olor a sal fulmina cualquier matiz. En cuestión de segundos el colchón comienza a mecerse y oigo el vaivén del mar bajo la cama. Empiezo a notar golpes bajo el somier y cuando al fin me atrevo a mirar sobre mi pecho más allá de esa balsa de sábanas, veo como las aletas de los tiburones emergen del agua fugázmente, avisos inclementes de la sentencia que sobre mí pesa y que nadie sabe cuando pagaré. Solo al alba, se marchan uno a uno hasta desaparecer todos.
-Vamos a ver don Julio. Tiene usted que entender que lleva 10 meses sin dormir prácticamente, los mismos que han pasado desde que Raquel le abandonó, ¿no es cierto?
- Si doctor, primero se la comieron a ella y ahora vienen a por mi.
miércoles, 18 de febrero de 2009
lunes, 9 de febrero de 2009
El secreto
No se como le sentará a Marta lo de mi secreto. Todo secreto engendra un número incontable de mentiras y yo sustenté mi secreto en cientos de ellas: lo de que nací en ese pueblo tranquilo, sensato e invisible de Logroño; lo del resbalón tonto que me regaló la cicatriz de la cabeza; lo del problema renal que me provoca ganas incesantes de ir al baño; etc. Los humanos mienten con la tranquilidad de saber que es parte de su naturaleza. Todos lo hacen. Yo soy un traidor. Nosotros nunca mentimos y yo no dejo de hacerlo desde hace 25 años. No se como le sentara a Marta que soy de otro planeta.
sábado, 31 de enero de 2009
¿Me siguen?
Se nota que no son profesionales, pero no me quitan el ojo. El cuponero cojo de la esquina dismula fatal la persecución visual que me hace todos los días por la calle. Tampoco mi vecino en el portal demuestra mucha pericia de espía. Sé que no estoy tan buena como para ser la diana del deseo de tanto desconocido, asi que está claro que (aún no se el motivo) me siguen. En el super, Alfredo el charcutero lleva sies meses muy interesado en saber qué guardo, qué oculto en mi misterioso bolso siempre que meto la mano para hurgar. Lo pillo siempre que voy a sacar la cartera para pagar. Al volver a casa , siempre lo hago sonriente, porque cada mañana es emocionante. Siento que algo se está cociendo en torno a mi... y me da igual si esta aventura es real, o sólo un juego imaginario que me rescata de los días.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)