sábado, 28 de febrero de 2009

Cuando el mejor hip-hop no necesita palabras

Sencillez y simplicidad no son lo mismo. Eso lo sabe bien este artista nipón, al que, tras descubrir su música, coloqué en el Olimpo de los mejores productores de hiphop instrumental (abstracto) de los últimos tiempos, al nivel de los más grandes: DJ Krush, DJ Cam, Bonobo, etc. Espero que lo disfrutéis y que os despierte las emociones tanto como a mi.

Nujabes: Reflection Eternal



Jun Seba (せば じゅん), cuyo nombre artístico, Nujabes, es un anagrama de su nombre real. Su música destaca por una fluida fusión entre el cool jazz, el hip hop y el soul. Con frecuencia, recurre a samples de artistas como Miles Davies o Yusef Lateef, con lo que logra crear atmósferas cálidas y sugestivas. Sus álbumes se caracterizan por la expresión abstracta de su rico imaginario musical. Nujabes ha publicado dos álbumes en Japón, Metaphorical Music en 2003 y Modal Soul (2005).

Nujabes fue elegido por Shinichirō Watanabe para realizar uno de los temas de su Samurai Champloo, un anime que mezcla la ambientación en el Japón medieval con anacronismos modernos, sobre todo, relacionados con la cultura hip-hop. Adicionalmente, ha colaborado con varios artistas de hip-hop (CYNE, Apani B, Five Deez, Substantial, CL Smooth, Terry Callier, Funky DL). Nujabes también es uno de los componentes del dúo Urbanforest, un proyecto experimental que comparte con Nao Tokui.

miércoles, 25 de febrero de 2009

La dignidad de una maza

En la mañana de ayer muchos nos despertamos perplejos y emocionados al presenciar el gesto más revolucionario visto en el País Vasco desde hace muchos años. Un hombre, empuñando con furia el arma de la dignidad, se ha avalanzado sobre un símbolo de la ignorancia política vasca, destrozando a su paso el mobiliario de un bar y el honor de los que hace unas noches celebraban allí la bomba de ETA que destrozo su casa. Su casa.
No hay un lugar en el mundo comparable a tu casa. Es el lugar donde uno debe ser sin miedo. Donde uno decide sin vergüenza si debe ser limpio o sucio, leal o deshonesto, uno mismo o el que conocen otros. Y si hay un lugar que debe ser la prolongación de esta libertad personal y responsable, ese es tu país, tu ciudad, tu pueblo. El hombre de la maza acababa de reformar su casa, como quien estrena esperanza o sonrisa. Intentaba mejorar su mundo, su casa y, por lo tanto, su libertad. Hace unos días, los necios iracundos reivindicaron su libertad destrozando la de este hombre. Por eso, ayer por la mañana, el hombre de la maza que ya no tenía casa ni libertad, decidió perder la cabeza (también) y salir al encuentro de la justicia. Y también usó la violencia, fórmula dudosa, sí, pero noble en su caso. Lo hizo a cara descubierta, ante el ojo amenzador de los violentos innobles que derrochan cabreo y cobardía. A gritos maldijo, rompió, y se entregó sin oposición y sin miedo aún. Digo aún, porque el miedo siempre llega, aunque él le haya ganado al miedo el tiempo suficiente para dar a ese país una lección inspiradora (que no ejemplar).
Ellos, los otros, amparados por la oscuridad de la noche lo han llamado fascista. Demasiada manipulación para una tierra tan noble... La ignorancia os mantiene presos de una violencia que las ideas no necesitan. !Salvaos!, o un día serán muchos los de la maza.

La realidad II: Tres cervezas y tres whisky

Tengo que beber más. Cuando como hoy limito demasiado la ingesta de priva, una enfermedad que mezcla insomnio, pensamientos caprichosos y desasosiego me condena en la hora del silencio y el sueño. Son las tres de la madrugada y sigo buscando la postura mágica. Pero nunca llega. Y es que la cama no tiene la culpa de esta inquietud, cortesía de una dosis química precaria, insuficiente, mal calculada. A estas alturas de mi vida, sé sobradamente cuánto debo beber para romper la barrera de la consciencia, pero hoy la he cagado. Si se sale a beber hay que buscar la frontera etílica, otra cosa es suicidarse. En fin, al menos a mi lado la tengo a ella. Una mujer dormida que me da la espalda regalándome toda su confianza. El peso al otro lado de la balanza que equilibra esta angustia insufrible. Un cuerpo desnudo, un alma tranquila, una persona...Joder!!, pero, ¿cómo se llama?, no lo recuerdo... ¿será un lapso mental por el puto insomnio?. No, realmente, !no sé quien es!. No sé si me atrevo a darle la vuelta para buscar su cara... !Dios!, esta no es mi mujer, y ¿de dónde ha salido?. Pero, ¿alguna vez yo he tenido mujer? La confusión ha apagado toda certeza. Estoy despierto pero no veo luz alguna. Si es que lo sabía... tengo que beber más.